La mayoría de las principales carreteras del país se encuentra sin mantenimiento y en malas condiciones. En 2016 tan solo se ejecutó el 44.5 por ciento del presupuesto asignado para el mantenimiento y reparación y sumado al abandono heredado del gobierno anterior, la red vial está colapsada.

Datos obtenidos en el Sistema Integrado de Contabilidad (Sicoin) por Republica, dan cuenta que los departamentos de Suchitepéquez, Zacapa y Sacatepéquez, fueron los más afectados, pues nada más se ejecutó el 26 por ciento de sus presupuestos para bacheo y mantenimiento.

Esto sin embargo, tiene una justificación, pues según Aldo   García, Ministro de Comunicaciones, la corrupción invadió los recursos para este propósito.

“Tuvimos que detenernos a revisar cada una de las contrataciones ya que en una buena parte de ellas, existía corrupción”, asegura.

De los Q284.2 millones asignados para ese rubro, se invirtieron solamente Q.126.5 millones, pero con mejor calidad del gasto, asegura el funcionario.

En un recorrido realizado por República, se constató el mal estado de la Carretera CA-2 Occidente que conecta a los departamentos de Escuintla y Suchitepéquez.  Pese a la importancia de la ruta para la economía del país, en más de 25 kilómetros se corroboró el terrible estado y el inminente peligro que los automovilistas corren a diario.

Muchas personas salen de sus comunidades a tapar los hoyos con tierra, esperando que los conductores les den algunas monedas.

Retos del  2017

Lucía Soto, directora ejecutiva del Consejo de Usuarios del Transporte Internacional de Guatemala (Cutrigua), comentó que desde hace varios años les preocupa la situación de la red vial.

Hay rutas importantes para el comercio tan descuidadas y en mal estado, un ejemplo es la de Escuintla a Puerto Quetzal, el único puerto en el Pacífico y que más carga mueve en el país, dice la entrevistada.

Agrega la entrevistada que es necesario mantener bajo un constante monitoreo y mantenimiento las principales carreteras.

“Entendemos que hay un plan en el Ministerio de Comunicaciones para rescatar estas vías. Lo ideal es que se hagan, no importa si es con fondos del Estado o por medio de alianzas público-privadas, porque urgen que estén en buen estado”, enfatiza.

“El deterioro de la infraestructura vial pone en riesgo a las personas, vehículos y carga,  hace que el desplazamiento sea lento, eleva los costos de operación y todo ello nos hace menos competitivos. Estamos hablando de costos y tiempo y eso afecta la competitividad”, enfatiza Soto.

El Ministro García comparte esa preocupación y asegura que se deben generar nuevos modelos para garantizar los recursos que permitan dar mantenimiento constante.

“Las carreteras son eje transversal del desarrollo de cualquier país,  y no podemos esperar que el estado siempre tenga los recursos para mantenerlas”, concluye.