La semana pasada vimos la llegada de los trabajadores tóxicos a la oficina y cómo podemos identificarlos. Hoy nos centraremos en algunas técnicas identificadas por nuestros expertos para enfrentarlos luego que ya sabemos cómo son.

Para el comunicólogo Luis Jorge Alvarado hay que identificar la personalidad, los roles, la conducta y los patrones de comportamiento para obtener el conocimiento de los actores en un trabajo. Hay que establecer qué es normal y qué sale de lo normal para saber cómo actuar y buscar una ruta alterna o un camino diferente.

Para la experta en Recursos Humanos Fabiola de Fuentes estas personas brillan y no de buena manera. “Estos personajes tóxicos brillan con luz propia.  Es muy simple ver a quienes tienen la habilidad para ver defectos, pensar en cosas negativas, percatarse de errores, etc”.

La mejor forma de repelerlos es ignorarlos acuerdan los expertos consultados. “La mejor forma es evitar y desentenderse de ese tipo de prácticas. El problema no son ellos somos nosotros en cuanto a que permitimos que nos afecte y que no”, subraya Alvarado.

“El mejor camino es Ignorarlos.  No poner oídos a sus comentarios, no discutir con ellos, no tratar de cambiar su forma de pensar, eso es muy difícil y se necesitarían varias sesiones de terapia para que la persona acepte la situación y lo más difícil … que quiera cambiar”, comenta Fuentes.

¿Cómo evitar que el abuso se traslade al trabajo?

Para Alvarado hay que mantener la relación laboral hasta donde sea sano e identificar los momentos, los lugares o con qué personas se presentan éstas situaciones incómodas para cambiar las rutinas. Mantener la educación en todo momento incluso con las personas más difíciles.

“Sería válido establecer unas simples reglas del juego como por ejemplo: en este equipo aceptamos sugerencias que construyan, si tienes una queja soluciónalo.  Otra regla podría ser:  si encuentras algo que no te gusta, busca antes dos cosas que te gusten”, comenta Fuentes.

¿Cómo hacer para mejorar el ambiente y que esto se reduzca a la mínima expresión?

“Generar espacios de convergencia sin alcohol, juegos recreacionales, club de lectura, actividades en días festivos, festejo de cumpleaños, fomentar talleres de interacción, dinámicos que fortalezcan los grupos de trabajo”, sugiere Alvarado.

“Si no eres su jefe es muy difícil porque estas personas por lo general no aceptan que nadie les diga que las cosas no son tan terribles como ellas las viven.  Lo que te queda es hacer fuerzas comunes con el resto de integrantes del equipo que no tienen esta conducta y poco a poco la persona tóxica o cambia o ella sola buscará salir del equipo”, agrega Fuentes.