Recientemente teníamos que realizar la firma de un contrato de software pero éste estaba detenido porque el gerente general y representante legal de la empresa se encontraba de viaje y hasta que él regresara podíamos continuar con el proyecto por temas legales, era un mes de viaje, este es un proyecto muy importante para la empresa que les puede ahorrar mucho dinero con su implementación y cada día de atraso significaba dinero que se perdía en ahorros por la optimización de proceso que el software lograría, pero había que esperar la firma de este contrato.

Así como esta situación hay muchas más en las organizaciones, ya que estamos amarrados  a contar con una firma en papel y en algunos casos su sello, prácticas que se han realizado desde siglos atrás, a mi criterio estamos detenidos en los procesos por varias razones la primera es por no aprovechar una ley que está en Guatemala vigente desde el año 2008 que es el Decreto 47-2008, Ley para el Reconocimiento de las Comunicaciones y Firmas Electrónicas, el decreto menciona literalmente “Que la inmersión masiva de la tecnología en nuestra sociedad es una realidad que no podemos ignorar y por ende se debe revisar los conceptos y visiones tradicionales del mundo físico para adaptarlos al actual contexto del mundo digital. “ La firma electrónica es un certificado digital emitido por entes legales reconocidos en el país y son otorgados para representantes legales de organizaciones, profesionales o funcionarios.

En el caso del gerente que andaba de viaje podría firmar el contrato electrónicamente y tendría la misma validez que su firma en las hojas del contrato. Con esta firma las personas podemos firmar electrónicamente documentos que los hacen únicos, verificables y con certeza legal. Otra de las razones importantes del bajo uso de la firma electrónica se debe a que en el sistema educativo principalmente en las universidades no se está enseñando los usos y beneficios de la firma electrónica. Especialmente la carrera de abogado y notario, se debe actualizar en esta herramienta tecnológica.  Otra de las razones también es que varios abogados que ejercen hace varios años, no se están actualizando digitalmente, están acostumbrados a firmar y sellar sus documentos, así que les es difícil concebir la firma electrónica y su aplicación.

Conozco el caso de una aseguradora que  firmaba cada una de sus pólizas por sus representantes, esta firma tomaba varios días, pero ahora con la firma electrónica el documento toma minutos, ahorrando muchos recursos que optimizan a las empresas.  Así que debido la inmersión masiva de la tecnología en el mercado se debe aprovechar sus beneficios, ya que la firma electrónica puede optimizar muchos procesos como procesos de compra, contrataciones de personal, comercio electrónico entre otros.

 

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