“Estaría incluso más contento si hubiera sido suspendido para lo que resta de temporada, así podría haberme ido de vacaciones antes”, continuó.

“No hay ninguna razón (para la suspensión). Mis palabras no van dirigidas al árbitro. Tuvimos una conversación normal y él lo ha confirmado. Si mis palabras hubieran sido dirigidas al árbitro habría presentado mis disculpas”, explicó el delantero de 33 años.

Ibrahimovic fue sancionado con cuatro partidos de suspensión por estas palabras en el vestuario del Burdeos tras la derrota 3-2 del PSG el 15 de marzo: “En 15 años, nunca ha visto un árbitro así. En este país de mierda. Este país no merece al PSG”.

Tras desatar un gran escándalo, el futbolista de 33 años se disculpó, con un comunicado y un vídeo, con Francia y los franceses, pero no se refirió al árbitro.