La medición del riesgo país de Guatemala este año se realiza en medio de la crisis institucional desatada por el escándalo que provocó la captura de la estructura de defraudación aduanera conocida como “La Línea”, infiltrada dentro de la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT). A esto hay que sumarle la renuncia de la vicepresidente Roxana Baldetti Elías así como las manifestaciones populares que incluso piden la renuncia del presidente Otto Pérez Molina.

En este contexto, este lunes representantes de la firma Fitch Ratings empezarán las reuniones con diferentes sectores, en las cuales evaluarán más de cien indicadores para determinar la calificación de riesgo país.

Esta evaluación dará a conocer cuál es la imagen del país actualmente y si la situación que se vive podría representar riesgo para inversionistas extranjeros, otorgamiento de líneas de crédito para empresas y Gobierno, situación de la deuda externa y capacidad de pago a los acreedores, entre otros temas.

Según se dio a conocer, esta semana los visitantes tendrán citas con miembros del sector privado organizado, autoridades del Ministerio de Finanzas, Banco de Guatemala y sociedad civil. Con estas entrevistas se recolectará información de campo que luego se procesa, dando los resultados hasta 6 meses después de la visita.

Es de recordar que la agencia Fitch Ratings mantuvo en 2014 una calificación de BB perspectiva estable para Guatemala, mientras en el 2013 la valoración era de BB más. También se espera las visitas de Moody´s y Standard & Poor´s para evaluar al país en las próximas semanas.

En julio el Fondo Monetario Internacional también evaluará a Guatemala en el capítulo cuarto, que consiste en el desempeño de la actividad macroeconómica, situación fiscal y sistemas financieros.