Durante su primer aparición pública desde la protesta del último sábado, el presidente Otto Pérez Molina explicó que no renunciará porque “tiene un mandato constitucional” que está dispuesto a cumplir y que finaliza el 14 de enero del próximo año.

“La legitimidad está dada por las leyes y la Constitución. Por supuesto que cuenta la voluntad del pueblo, pero estuve en La Democracia (Huehuetenango) y vi apoyo. Hay sectores que no están contentos yo los entiendo. Hay un mandato constitucional y es mi obligación cumplir con la Constitución”, reiteró.

El mandatario expresó al finalizar el primer aniversario de la gestión de Thelma Aldana al frente del Ministerio Público (MP), que está consciente del clamor de la población sobre el tema de la lucha contra la corrupción.

También adelantó que urge establecer cambios en el sistema “porque aquí con cambiar a determinadas personas… se deben hacer cambios de fondo y si no hay esos cambios de fondo, el sistema va camino a colapsar”, agregó.

El presidente mencionó entre los cambios esperados, las reformas a la Ley de Servicio Civil, Probidad y Compras y Contrataciones y destacó que esas son las modificaciones sobre las cuales el Congreso y otras instituciones deben avanzar.

Desde la semana pasada, hubo rumores de renuncias de ministros, sin embargo, el presidente afirmó que no hay dimisiones por el momento. “Estoy trabajando con uno de esos ministros antes de venir aquí y no hay nada de eso, son rumores que se están dando”, afirmó.

El mandatario reportó que el sábado último se reunió hasta las 14 horas con los integrantes del gabinete de seguridad.

Sobre sus propiedades

El presidente negó tener un helicóptero de su propiedad y refirió que sus propiedades ubicadas en Izabal y Zaragoza están en su declaración de probidad desde 2012. Reportó que las propiedades son de sociedades anónimas y se comprometió a revisar sus valores para determinar “si algo está mal”.

También especificó que no tiene testaferros de esas propiedades en el Gobierno.