-“Estimados pasajeros, la aerolínea “Información Verídica” les anuncia el próximo aterrizaje en el aeropuerto “La realidad” de la Ciudad de Guatemala. Un incendio acaba de consumir un Hogar Seguro y 40 niñas son las víctimas mortales; así que les sugerimos tener preparada su noción de humanidad, su sentido común, las ganas de hacer un cambio y cualquier herramienta que le sea útil para difundir los horrores que ahí han ocurrido; otros apenas lo han hecho. Gracias por atreverse a volar con nosotros desde esa burbuja en que se encontraban”.-

Atentados como el de San José Pinula son una acumulación de todos los males que nuestro país ha ido guardando poco a poco. Aunque estos parecen ser vividos solo por un grupo, normalmente el que está más abajo, sus efectos los padecemos todos, incluso la élite económica y su hermana menor, la clase media snob.

Muy reclamadas han sido estas dos por enfundarse en Facebook la drapeau tricolore francesa sin, aparentemente, inmutarse de los taxistas asesinados, la bomba en un autobús o el drama de los niños mendigos en los semáforos de la ciudad. ¿No nos importa? No estaría tan seguro de eso, y para demostrarlo, la burbuja se ha vuelto a reventar (como pasara en las protestas de 2015 en contra del gobierno) para acercarnos una vez más, a los miembros del jet-set guatemalteco, a la cruda realidad de sus calles. Ni el Tombstone, Arizona, de Camilo José Cela parece tan rudo y crudo al lado de lo que vivimos hace una semana; no sabemos si el mismo Cristo se atrevería a “enfrentarse” a este pueblo. Kyrie Eleison.

Las manifestaciones en el Centro (en las cuales se tiñó de rojo el agua de la fuente de la Plaza de la Constitución), las campañas en redes sociales y los textos en los que se pide justicia han salido, en gran parte, de un jet-set que se “dignó”, que nos dignamos, a posar la mirada más allá de los muros del condominio y de la talanquera del parqueo de pago de un centro comercial. Un grupo de sobrevivientes será atendido en Estados Unidos, y los costos serán cubiertos por 18 familias, del sector empresarial, que han recaudado lo suficiente para pagar los aviones ambulancia. Mientras tanto, al alcalde de San José Pinula le hemos oído tanto como a Rowan Atkinson interpretando a Mr. Bean.

¿Brecha recortada? No, para nada. Quizá en la consciencia. Ahora falta ver cómo desciende la otra burbuja, el jet-set político. Dicen que el humo del incendio ha provocado tan baja visibilidad que no les ha dejado aterrizar nada más que una pequeña flotilla de pilotos semindependientes.

 

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