El presidente de Brasil, Michel Temer, que se comunicará a su homólogo chino, Xi Jinping, para “aclarar” el escándalo de la carne adulterada esto porque China es el segundo comprador de carne bovina y aviar.

China suspendió su compra de carne desde este lunes ante el escándalo de adulteración.

“Voy a llamar más tarde al presidente chino para aclarar la situación. Pido que los embajadores de todos los países importadores sean convocados”, afirmó el jefe de Estado durante un discurso en Brasilia.

Temer comentó su asombro por el escándalo. “No quiero decir pequeño, porque es grave”, añadió, subrayando que el escándalo “nunca debería haber alcanzado esta dimensión”.

Según cifras solamente 21 frigoríficas están siendo investigadas por el problema. “Esto nos ha hecho daño porque ha creado un problema internacional”, admitió el presidente durante una entrevista emitida en la noche del miércoles en la cadena Globonews.

“He ido a China varias veces […] y conseguimos introducir allí nuestra carne poco a poco. Fue una lucha de 20, 30 años”, recordó.

Según información del ministerio brasileño de Desarrollo y Comercio Exterior (MDIC) las exportaciones brasileñas de pollo a la potencia asiática en 2016 superaron los 859 millones de dólares, mientras que las de carne bovina alcanzaron los 703 millones.

Brasil suspende producción

Con la suspensión de importaciones de los clientes asiáticos una veintena de países suspendieron total o parcialmente sus importaciones o intensificaron sus controles sobre las carnes brasileñas. El negocio de la carne genera más de 13.000 millones de dólares el año pasado.

Y el bajón comercial, que el ministro Maggi estimó que podría generar pérdidas por 1.500 millones de dólares, entró este jueves en las plantas.

El gigante brasileño agroalimentario JBS, que tiene uno de sus frigoríficos bajo investigación policial, anunció que suspendió durante tres días la fabricación de carne bovina en 33 de sus 36 unidades productivas. La próxima semana, además, reducirá su actividad un 35% en todas sus plantas.

“Estas medidas buscan ajustar la producción hasta que se tenga una definición referente a los embargos impuestos por los países importadores de carne brasileña”, explicó la empresa en un comunicado.

Las ventas de carne bovina, porcina y aviar cayeron de 60,5 millones de dólares el lunes a apenas 74.000 dólares el martes, según datos del MDIC. El promedio diario hasta el estallido del escándalo era de 63 millones.

Pese a todo, el ministro de Agricultura consideró que la crisis ya tocó fondo.