¿Hasta cuándo finca Bremen? “¿Hasta cuándo Catilina?”, le increpaba Cicerón al asesino senador romano, que entre los demás senadores se sentaba a escoger a su siguiente víctima entre los patricios del Senado que se oponían a la toma violenta y fraudulenta del poder en Roma.

Así nos sentimos todos los guatemaltecos y seguramente toda la familia Wolmers de la finca Bremen, de Purulah, Baja Verapaz, que ahora se siente igual, porque los grupos violentos de “campesinos” ahora escogen libremente su siguiente víctima, entre los propietarios productivos del país que claman, como es su derecho, que la autoridad estatal haga su deber que es apresarlos y procesarlos penalmente por el delito de USURPACIÓN DE PROPIEDAD PRIVADA y llevarlos a la cárcel como corresponde.

Pero para sumar el agravio al insulto, antes de invadir la finca Bremen, los 40 criminales que allí están violentando los derechos de los trabajadores y propietarios de esa unidad productiva privada, antes de eso, asesinaron al papa del señor Wolmers, antiguo propietario y patriarca de la familia, que se negó a venderles a los invasores y, a las semanas después, fue vilmente asesinado sin que hasta el momento se sepa absolutamente nada de sus asesinos y los delincuentes organizados que atormentan a aquella familia privada y reservada de guatemaltecos descendientes de alemanes, que lo único que quieren y han querido es que los dejen en paz trabajando y produciendo café de excelente calidad, como es la tradición familiar ¡¡por más de cien años continuos de propiedad pacífica y productiva de esas fincas!!

La finca Bremen, por supuesto, es un blanco jugoso para estos violentos, tiene una pequeña hidroeléctrica funcionando, tiene más de 256 manzanas de café listos para cosechar, tiene instalaciones, casa patronal, patios para secar el café, infraestructura, caminos, todo construido por más de cien años por la familia Wolmers para que ahora un grupo de crimen organizado, posando como pobres campesinos desposeídos, les invadan la finca, rocíen con gasolina al administrador de la finca amenazando con quemarlo vivo, para que les entregara las llaves de la casa patronal, y talen bosques enteros sembrados de cedro para vender esa madera preciosa que tarda veinte y hasta treinta años en llegar al punto de poder procesarla como árboles maderables, y ¡¡¡la vendan ahora como tareas de leña!!!

Pude ver las tomas del dramático video que circula en redes sociales, vi las más de trescientas tareas de leña de cedro apiladas a la orilla de una carretera, listas para ser robadas y vendidas como leña por los invasores, escuche el audio por WhatsApp del administrador de la finca implorándole al señor Wolmers que hiciera algo porque o iban a quemar vivo los invasores violentos.

Y a todo esto, ¿dónde está el MP? ¿Dónde está la Cicig? ¿Dónde está el juez penal de Salamá? ¿Dónde está la policía? ¿Dónde está el político de extrema izquierda, sustituto del anterior, al que llaman PDH?

Ya lo he preguntado en otras columnas pero lo vuelvo a preguntar: ¿DÓNDE ESTÁS, GUATEMALA?

Pero no, ahora seguimos con la gran lucha contra la corrupción y debemos gritar “Ave César morituri te salutant”, porque Catilina, el asesino, sigue escogiendo a sus víctimas entre nosotros…

 

República es ajena a la opinión expresada en este artículo