La corrupción no se resuelve simplemente con meter a la cárcel a cuanto político importante corrupto encontremos.  La corrupción está extendida en todas las esferas donde el gobierno tiene alguna injerencia.  A mayor gobierno, más corrupción.  Veamos

Los constructores se quejan de la cantidad de trámites que deben hacer para obtener una licencia o un permiso de construcción que además tarda casi un año.   La cantidad de entidades que tienen que ver con un simple permiso de construcción es increíble.  Y para que el trámite camine rápido, más de algún listillo que tiene el monopolio de su sello y firma se aprovecha insinuando que el expediente puede ir más rápido si se le engrasa con algo…

Quienes tiene árboles en sus fincas y quieren cortarlos para luego reforestar y que esto sea una actividad productiva recurrente se quejan también de lo caro y engorroso que resulta conseguir una licencia para poder talar tu bosque.  Por si fuera poco, los elementos de DIPRONA (División para la Protección a la Naturaleza de la subdirección general de operaciones de la Policía Nacional Civil), prepotentemente llegan a las fincas donde ya existen permisos a cobrar su parte para dejarlos en paz.

Las aduanas han sido un nido de corrupción de toda la vida.  ¿Cuántas veces no salen contenedores en rojo por una simple ignorancia o maldad del vista de aduanas?  ¿Y cuánta oportunidad de negocios se hacen de manera informal para que esos contenedores salgan rápido?  En especial si el producto es delicado o perecedero.  Podría seguir con una infinidad de ejemplos ya que sobran en nuestro país.

Todo lo que tiene que ver con permisos, licencias de tantas cosas que se necesitan hacer privadamente en Guatemala tienen algún elemento monopólico que causa corrupción.  Y lo malo es que cuando escuchamos a los que más se dicen defensores de la corrupción, lo que piden es precisamente más gobierno, más injerencia.  Pero si es esta injerencia la que causa tanta corrupción.  No puedo creer que no lo veamos.

Si queremos eliminar en verdad la corrupción debemos reducir el tamaño del gobierno a su mínima expresión.

 

República es ajena a la opinión expresada en este artículo