La alcachofa  es  una delicia para los paladares exigentes. Es una flor en forma de capullo cerrado y comestible, pero sin duda es su corazón la parte más esperada y resulta majestuosa.

Es una planta que se cultiva por sus cabezuelas florales, por lo que las partes comestibles son el corazón y la base de las hojas, mientras la pelusa o el heno del centro no se debe comer. Estás las variedades  comunes o la alcachofa violeta.

Los corazones brindan un exquisito sabor y a su vez resulta muy delicado, generalmente se acompañan de salsas como mayonesa, holandesa o una vinagreta. Asimismo,  las alcachofas se sirven rellenas de queso o champiñones o embutidos como salami, entre otros; pero también van muy bien sencillamente cocinadas al vapor perfumadas con hierbabuena o para un gusto más pronunciado con ajo.

Al preparar las alcachofas, deseche el tallo y las hojas  exteriores que son duras. Proceda a abrirlas para limpiar el corazón,  porque como se mencionó anteriormente es la parte más delicada y deliciosa.

También recuerde retirar las vellosidades duras con una cuchara y  la alcachofa estará lista para rellenarse.

Si prefiere tornear la alcachofa, pase el cuchillo alrededor y retire las hojas de la base, limpie el tallo para eliminar la capa exterior desde la base hacia la flor. Corte las hojas para dejar libre el corazón.

Pase el cuchillo alrededor el corazón, debe quedar sin trazos verdes o restos de hojas. Retire el centro del corazón con una cucharita o un parisienne.

Prepare la olla donde  cocinará los corazones con agua, el jugo de un limón, las mitades del limón exprimidos y un poco de harina tamizada con el propósito que guarden su color y no se oxiden. Sumerja los corazones y deje cocinar.

Para la compra seleccione las alcachofas cerradas que estén compactas y pesadas, con sus hojas juntas y verdes brillantes. Considere que si luce sus hojas con manchas negras o descoloridas en la parte superior indica que ha perdido su frescura.

Procure comer las alcachofas en breve, pero podrá conservarlas por unos días en refrigeración, siempre cuide de colocarlas alejadas de los huevos ya que se arruinan.

Tomará aproximadamente 40 minutos la cocción de las alcachofas enteras, deberán estar completamente sumergidas en agua para evitar que se ennegrezcan.  La base de la alcachofas se sumergen en jugo de limón y se cocinan rápidamente en unos 15 minutos en una olla con agua, sal y un poco de harina.  Posteriormente podrá saltear o gratinar.

También se aprecia su valor nutricional por ser  rica en potasio y magnesio.  Es una buena fuente de hierro.

Está claro que preparar las alcachofas tiene cierto trabajo, por lo que se puede recurrir a comprar corazones de alcachofa envasados, pero nada mejor que unas preparadas en casa.

Hoy les comparto la receta de corazones de alcachofa con salsa de aguacate

Necesitamos los siguientes ingredientes:

1 taza de pulpa de aguacate

¼ cucharadita de jugo de limón

Sal y pimienta al gusto

1 cucharadita de hierbabuena

2 cucharadas de yogur natural

2 tazas de corazones de alcachofa

1 cucharada de chile pimiento

Para su preparación

Licue la pulpa de aguacate, jugo de limón, sal, pimienta, hierbabuena y yogur.

Si estuviera muy espeso, agregue más yogur.

Coloque los corazones de alcachofa cocinados ya fríos en una fuente.

Bañe con la salsa de aguacate.

Decore con chile pimiento finamente picado.