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Soy víctima de un sistema de justicia arbitrario e injusto

Redacción República
01 de agosto, 2017

Yo Juan Chiroy Sal, privado de libertad desde hace 57 meses, deseo hacer un llamado a la conciencia de toda la comunidad internacional, al Presidente de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, Señor Francisco Eguiguren, al nuevo señor Procurador de los Derechos Humanos, al pleno de magistrados de la Corte de Constitucionalidad, al pleno de magistrados de la Corte Suprema de Justicia, a la señora Fiscal General y Jefe del Ministerio Público, así como a todo al pueblo de Guatemala, y expongo lo siguiente.

Llevo casi cinco años en prisión preventiva, desde Octubre de 2,012, sin que se vea una luz para llegar a un debate oral y público, debido a que el Ministerio Público por medio de tácticas dilatorias y artimañas, ha hecho uso de una serie de recursos maliciosos con el fin de que el proceso no avance;  ¿por qué?, por falta de objetividad y otros tipos de intereses.

Estoy siendo procesado por el delito de incumplimiento de deberes, el cual tiene una pena de 1 a 3 años de prisión, es decir, estoy por cumplir dos años más de la cuenta; sin embargo,  ni siquiera se me ha concedido  una medida sustitutiva. Durante estos cinco años nos han suspendido 25 audiencias, todas atribuidas al Ministerio Público y querellantes adhesivos, asimismo, la Sala de Apelaciones nos ha prorrogado 16 veces la prisión preventiva de forma arbitraria.

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Es importante que se sepa, que a partir del día de la aprehensión hasta el momento, ninguno de los nueve procesados hemos planteado recurso alguno que afecte la pieza principal del proceso, porque nuestro deseo es llegar a debate oral y público, pero el Ministerio Público se opone sistemáticamente y no hay justicia pronta y cumplida.

Todo este proceso ha causado un daño colateral muy triste a mi familia, en virtud que tengo tres hijos menores de edad, el más pequeño Diego, de seis años, quien no sabe qué es compartir un día con su padre en casa, porque sus primeros pasos los dio en la prisión.

Mis tres hijos han estado hospitalizados sin consuelo de su padre. Mi esposa fue intervenida quirúrgicamente dejando a mi hija, de 12 años, al cuidado de sus hermanitos. En marzo de 2014 mi madre fue brutal y cobardemente asesinada en su residencia, y el Ministerio Público no ha avanzado en la investigación, quedando impune hasta hoy, ese acto deleznable.

Visto lo anterior, hago un llamado humanitario a todos los órganos nacionales e internacionales para que verifiquen estas arbitrariedades de las cuales hemos sido víctimas:

  • Ya excedí todos los parámetros de la prisión, que todas estas aberraciones judiciales le han causado daño severo a mi familia
  • He presentado mi caso a todas las instituciones arriba indicadas, pero nadie me escucha.

No pretendo evadir la justicia, deseo llegar a debate oral y público para demostrar mi inocencia, porque el Dios altísimo, a quien mi familia adora, conoce que en mi conciencia no he cometido delito alguno, y eso ya fue demostrado de manera técnica y científica en el proceso.

Dios los bendiga a todos

Guatemala 1 de agosto de 2017

Juan Chiroy Sal

DPI  2362756150413

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