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Finanzas públicas en una encrucijada

Redacción República
23 de febrero, 2014

Las finanzas públicas se encuentran en una encrucijada por la falta de recursos y la necesidad de financiamiento para cubrir la brecha fiscal, como consecuencia que La Ley de Actualización Tributaria, que entró en vigor en 2013, no rindió los frutos que se esperaban y debido a que el Congreso dejó para este año el mismo presupuesto de 2013. 

El techo presupuestario vigente en 2014 es de Q67 mil millones, monto del cual la SAT debería recaudar en impuestos Q51mil 800 millones, cifra que incluye la ampliación de Q1 mil 500 millones para pagar el aumento salarial de los maestros y salubristas aprobada por el Congreso. 
Recaudación, el primer escollo 
Jorge Lavarreda, del Centro de Investigaciones Económicas y Sociales (CIEN), señala que es poco probable que se logre recaudar el monto de los ingresos tributarios presupuestados (Q.51, 875.7 millones). “Seguramente habrá un ajuste por el lado del gasto y algún intento de endeudamiento a lo largo del ejercicio fiscal”, afirma.

Carlos González, analista económico de la Asociación de Investigación y Estudios Sociales (ASIES), no cree que se recaude más de Q46 mil millones, “tal vez se pueda llegar a Q49 mil millones, pero veo difícil que se alcance los Q51 mil millones”, señala. 

Cuando entró en vigor la Ley de Actualización Tributaria las proyecciones de recaudación fiscal del Ministerio de Finanzas eran optimistas,se proyectaba que generaría Q4 mil 500 millones más de ingresos fiscales, pero apenas se lograron Q1 mil 600 millones.
Abelardo Medina, economista del Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales (ICEFI), afirma que los propósitos de la reforma eran mucho más amplios de lo logrado.“Era como proyectar un vehículo modelo 2013 4×4 con motor 3,000. Sin embargo, como quedó la reforma es un carro 4×2 modelo 2000. La reforma tenía integralidad y peso”, señala. 
Sin embargo, hubo algunos errores técnicos en las leyes y la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT) no estaba preparada para atender esos cambios legales, señala Carlos González, de ASIES.
Sumado a eso hubo retrocesos en las decisiones de política fiscal del Gobierno y las acciones de inconstitucionalidad presentadas en la Corte de Constitucionalidad, ya que casi un tercio de los artículos de la reforma fueron impugnados, pero las sentencias de la CC fueron 6, afirma Ricardo Barrientos, de ICEFI. El analista menciona, entre otras cosas, el retroceso del Impuesto de Circulación de vehículos que se redujo a la mitad los ingresos y la creación de nuevos privilegios tributarios. “El mismo Gobierno la desmanteló”, opina.

“Pese a ello, la reforma tributaria aún tiene cosas buenas que le permiten a la SAT fortalecer sus controles y auditorias”, explica Abelardo Medina. 

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Endeudamiento, el segundo escollo 
Los problemas del Ministerio de Finanzas no terminan con la recaudación. Para financiar el presupuesto de gastos es necesario cubrir la brecha fiscal con deuda interna y externa, como la colocación de bonos del Tesoro en el mercado interno y acudir a las ventanillas de los organismos financieros internacionales para financiar unos Q13 mil millones, aproximadamente un 20% del presupuesto.

“La deuda pública no es mala si es de forma moderada, con crédito a largo plazo, intereses fijos y periodos de gracia para inversión de obra pública y no para pagar sueldos”, señala Carlos González de (ASIES). 

Sin embargo, hay sectores que han señalado los peligros para la economía si se continúa con esa política de endeudamiento, mientras que otros lo ven como un mal necesario, ya que atiende las necesidades del país.

Según datos del Banco de Guatemala, la deuda pasó de Q71 mil millones en el 2009 a Q105 mil millones en 2013. La cifra podría aumentar este año a Q118 mil millones. Además, los préstamos con organismos financieros internacionales llevan un proceso largo de negociación y el Gobierno necesita la aprobación del Congreso. 

Hay otros riesgos que pueden dificultar conseguir ese tipo de financiamiento. El crédito de $238 millones gestionado ante el Banco Mundial,que está en su fase final de negociación, es un ejemplo de ello. El país corre el riesgo de perderlo por la Ley de Asignaciones Consolidadas de Estados Unidos, que condiciona a Guatemala a cumplir con los casos de adopciones a familias de ese país y el resarcimiento para las víctimas de la construcción de la hidroeléctrica Chixoy. 
Disciplina y sacrificio, los caminos 
El panorama es complicado para las finanzas públicas en 2014. Según analistas, un primer paso es cerrar los grifos de la evasión fiscal y el combate al contrabando, en manos de mafias y el crimen organizado, un desafío mucho más severo que restringir el gasto o lograr la aprobación de más deuda.
La rendición de cuentas es otra de las grandes carencias de la administración pública y eso justifica la indiferencia que tiene impacto en la recaudación fiscal y el desarrollo del país. La percepción de la corrupción tiene incidencia en el tema, pues algunos sectores seguirán pensando que no tiene sentido pagar más impuestos.
Otro de los desafíos es un aumento de la recaudación tributaria que requiere una SAT más efectiva. La coyuntura económica es propicia a ese reto. Las perspectivas de crecimiento económico en algunos sectores, como el de la reconstrucción que se ha reactivado, el aumento de los precios del café en el mercado internacional por una sequía en Brasil, y la recuperación de uno de los principales socios comerciales de Guatemala, son signos alentadores para crecer la economía y aumentar los ingresos tributarios. 
Finalmente, en el peor de los casos, algunos analistas económicos consideran necesario racionalizar el gasto público sin afectar los renglones prioritarios y las necesidades de la población y velar porque el déficit fiscal no exceda del 2.3% no afectar la estabilidad macroeconómica lograda en los últimos años.
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