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Por error, el banco le dio US$2 millones y lea lo que hizo

Redacción República
14 de diciembre, 2016

Cuando en 2010 el joven australiano Luke Brett Moore sufrió un accidente automovilístico, se vio impedido de trabajar durante semanas. Sin embargo, comenzó a notar que los pagos de 375 dólares para la hipoteca salían de su cuenta en el banco St George.

Al cabo de un año, los pagos seguían produciéndose con puntualidad. Moore llamó a la compañía hipotecaria y le pidió -sólo para probar- que extrajera 5,000 dólares del banco. Y así sucedió, sin dificultad. Poco después les pidió 50,000 dólares.

[quote_center]Entonces empezó a tensar un poco la cuerda. Primero se compró un auto Alfa Romeo, luego un Hyundai Veloster, con el objetivo de conducir a Sydney para comprarse un Maserati en 36,000 dólares.[/quote_center]

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“Me acababa de recuperar del accidente y estaba desempleado por primera vez desde los 14 años”- contó a la BBC-.

“Había terminado mi relación con mi novia de preuniversitario, después de cuatro años, y buscaba de alguna manera empezar de nuevo en algún otro lugar”.

De ese modo fue a dar a Surfer’s Paradise, en la costa occidental de Australia, pensando en pasar una semana, pero terminó quedándose allí y estableciendo un negocio de venta.

Pero su estilo de vida esta muy por encima de su nivel de ingresos. “Fui a clubes de strippers y gasté cientos de miles en mujeres, alcohol, cocaína y todo lo demás”, confiesa.

Compró un bote y entre sus posesiones más preciadas estaba una pequeña obra de Banksy y un tambor usado por Amy Winehouse. Hasta un día en que le tocaron la puerta. Se trataba de la policía, que allanó violentamente su casa.

[quote_center]Algo había llamado, finalmente, la atención del banco: entre julio de 2010 y agosto de 2012 Moore hizo 50 retiros de dinero por 2 millones de dólares.[/quote_center]

Fue condenado a cuatro años y medio de cárcel por beneficiarse económicamente de modo fraudulento y comerciar con los frutos de un delito. Pasó seis meses tras las rejas y tuvo que articular su propia defensa, ya que no tenía dinero para pagar un abogado.

Logró salir bajo fianza, finalmente, y hace apenas unos días el tribunal de Gales del Sur derogó la sentencia al hallar que bajo las leyes australianas en ese momento Moore no estaba en obligación de reportar lo que estaba ocurriendo.

“El juez dijo que yo fui deshonesto, pero que no vivimos en una sociedad donde las fallas morales resultan en que te pongan tras las rejas y te quiten la libertad”, contó.

Ahora Moore estudia leyes y espera convertirse en abogado criminalista en dos años.

Algunos dirán que nadie le quita lo bailado, pero el joven australiano se arrepiente de las ventajas de las cuales se aprovechó. “Si tuviera la oportunidad, no lo haría otra vez.

Devastó mi vida y mi familia y no valió la pena el pasar un par de buenos meses con las strippers y un poco de cocaína”, aseguró.