En mi columna del 1 de febrero yo mencionaba sobre la importancia de recuperar el liderazgo de la región en mejorar clima de negocios.  Con la nueva evaluación del índice Doing Business 2017 que publica el Banco Mundial, se demuestra que el Congreso no ha sido capaz de priorizar leyes que permitan al país elevar su calificación y que ayuden a atraer más inversión y mejorar la calificación de riesgo. 

 Guatemala se ubica este año en la posición 119 entre 190 países evaluados, en la variable relacionada a la facilidad para abrir un negocio y 173 en la de protección de inversionistas minoritarios.  La falta de atención por parte de los diputados para priorizar la agenda legislativa hacia la aprobación de la iniciativa 4904, Reforma al Código de Comercio, ha hecho que no solo empecemos a caer más en la evaluación del Doing Business, sino ahora también en la perspectiva de la calificación de país de la evaluación de Standard & Poors.

 Como guatemaltecos no podemos seguir tolerando que el emprendimiento y la capacidad que tenemos de generar más oportunidades, se vea limitada por los altos costos y tiempos que toma abrir una empresa.  En los países de la OCDE por ejemplo, abrir una empresa cuesta 3 por ciento del ingreso per cápita, comparado con el 24 por ciento que cuesta en Guatemala abrir una sociedad anónima.  El tiempo que toma abrir una empresa en promedio es de 8 días en los países de la OCDE, cuando en nuestro país tardamos 19 días. 

La poca o nula protección de inversionistas minoritarios que existe en Guatemala, es otra de las limitantes a la atracción de inversión.  Las empresas raramente tienen buenas prácticas de gobierno corporativo, lo cual genera poca transparencia en los procesos administrativos y de gestión empresarial.  Es por ello que la evaluación del índice del grado de regulación en materia de conflicto de intereses, que mide “la protección de los accionistas contra el mal uso por parte de los directores de los activos corporativos para beneficio personal”, presenta para Guatemala una evaluación de 3.3 sobre 10, cuando en los países de la OCDE es de 6.5.

 Existe una mala percepción por parte de algunos diputados que este tipo de iniciativas va a beneficiar a grandes empresas, cuando en realidad, son las pequeñas y medianas empresas las que más podrían crecer, si se aprobara la iniciativa 4904.  Este es el tipo de leyes que deberían apoyar  los grupos que dicen promover la transparencia, para que exista rendición de cuentas hacia el interior de las propias empresas.  Solo así comenzaremos a incrementar la atracción de inversión que ha caído en los últimos años y fomentar mayor productividad en pequeños y medianos emprendimientos.  @jczapata_s

Fuente: http://www.doingbusiness.org/data/exploreeconomies/guatemala

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