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Viejo conflicto, nueva tecnología

Este es uno de los conflictos más antiguos que ha existido en la historia de la humanidad, la misma biblia lo documenta. Judíos y árabes se han enfrentado desde hace siglos, por una combinación de factores como políticos, religiosos y territoriales.

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Salvador Paiz |
26 de octubre, 2023

El pasado 7 de octubre, militantes de Hamas invadieron territorio de Israel de manera brutal e inhumana. Este fue un ataque unilateral y terrorífico, en el que más de 1,400 civiles de Israel fueron brutalmente asesinados, mientras que más de 200 fueron secuestrados. Como respuesta a este ataque, Israel ha bombardeado diferentes puntos de la Franja de Gaza. El nivel de dolor y sufrimiento que suceden en estos precisos momentos en Israel y en la Franja de Gaza son indescriptibles. No hay palabras.

Este es uno de los conflictos más antiguos que ha existido en la historia de la humanidad, la misma biblia lo documenta. Judíos y árabes se han enfrentado desde hace siglos, por una combinación de factores como políticos, religiosos y territoriales.

El 29 de noviembre de 1947, Naciones Unidas reconoció a Israel como país y estableció su territorio a través del Plan de Partición de Palestina, conocido como la Resolución 181. Guatemala jugó un papel protagónico en la aprobación de dicha resolución, la cual pedía la partición de Palestina en estados judíos y árabes separados, además de un régimen internacional especial para Jerusalén.

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El día después de la creación del Estado de Israel, el 14 de mayo de 1948, varias naciones árabes, incluyendo Egipto, Siria, Jordania e Irak, atacaron a Israel, ya que se oponían al establecimiento del estado judío. Esto marcó el comienzo de varias guerras y enfrentamientos (1948, 1967 y 1973) entre árabes e israelíes, que ocasionaron cambios en las fronteras, causando además desplazamientos de cientos de personas y fuertes tensiones. En 1987, durante la Primera Intifada (una revuelta palestina contra la ocupación de Israel), surgió Hamas.

Hamas es una organización islámica palestina, que se describe a si misma como un “movimiento de resistencia” contra la ocupación israelí, además de ser un partido político para los palestinos. Hamas tiene como objetivo “liberar Palestina” de la ocupación de Israel y establecer un estado islámico. Desde siempre, utilizan tácticas violentas para avanzar en sus objetivos, como atentados suicidas, bombardeos, asesinatos, etcétera. Por esa misma razón, muchos países en todo el mundo la consideran una organización terrorista.

Todos vimos las conferencias de prensa sobre el hospital que supuestamente había sido impactado por un misil israelí. Ahora resulta que dicho ataque no provino de Israel, ¿cómo saber quién tiene la razón? La realidad es que, como parte de su estrategia, Hamas está utilizado tácticas astutas de desinformación y comunicación masiva. Todo esto ha causado sesgo y confusión. Este conflicto es un perfecto ejemplo de cómo las redes sociales y sus algoritmos nos alimentan y ratifican las creencias preexistentes dentro de nuestras burbujas sociales. Hoy vemos cómo la tecnología puede ser utilizada para promover desinformación a una escala y velocidad nunca antes vistas.

No soy experto en temas geopolíticos, mucho menos en el conflicto árabe-israelí. Sin embargo, es innegable que civiles inocentes, ajenos a Hamas, tanto de lado de Palestina como del lado de Israel, han sufrido cosas inhumanas. En todo esto, no se puede dejar de lado al pueblo palestino, quienes también buscan una solución a su dilema territorial. Importante también resaltar que Hamas no es representativa del resto de los Palestinos.

A todas luces, el ataque de Hamas es una agresión terrorista. No tiene otro nombre. Múltiples líderes alrededor del mundo lo calificaron como tal. Hasta el presidente Bukele, de ascendencia Palestina, condenó la brutalidad de Hamas y abogó por su desaparición. Sin embargo, sorprende el apoyo tácito que recibe dicha organización desde presidentes como Petro en Colombia y Maduro en Venezuela.

Estos días, se conmemora la semana mundial de la alfabetización mediática e informacional (AMI). AMI es el conjunto de habilidades y competencias que permiten a las personas comprender, evaluar y utilizar eficazmente la información en diversas formas de medios de comunicación y plataformas digitales. Estas habilidades incluyen la capacidad de analizar críticamente los mensajes mediáticos, comprender cómo se producen y distribuyen las noticias, y discernir entre fuentes de información confiables y no confiables.

Debido a contextos como el actual, la AMI se ha vuelto cada vez más importante. La era digital conlleva un sinfín de beneficios para nuestra sociedad. Pero debemos tener cuidado, no creamos todo lo que vemos y leemos. Discriminemos la información y seamos críticos de los mensajes que nos invaden para identificar noticias falsas y desinformación. Debemos formar nuestro criterio y fortalecer nuestras habilidades, para estar mejor preparados y navegar este abrumante entorno mediático. Debemos hacer un esfuerzo para vencer los algoritmos y romper nuestra respectiva burbuja para acceder información desde la perspectiva contraria. Solo así podremos tomar decisiones informadas.

En la era de las redes sociales, muchos medios y organizaciones (como Hamas) han demostrado ser hábiles en su estrategia de comunicación masiva, persuadiendo y apelando a las emociones para promover su agenda. Queda más que claro que hoy, en un mundo donde la información no tiene límite y fluye rápidamente, es fundamental ser críticos del torrente de información que nos ahoga. El conflicto entre Israel y Hamas es un claro ejemplo de lo peligroso que puede llegar a ser navegar en el Internet. Seamos juiciosos con la información, sepamos discernir entre la ficción y los hechos.

Ojalá la situación en la Franja de Gaza e Israel mejore, para que miles de inocentes dejen de sufrir las horribles consecuencias de este conflicto. Mientras tanto, evitemos ser cómplices de la diseminación de desinformación. En su lugar, contribuyamos a una comprensión más matizada y empática de este conflicto tan complejo y duradero.

www.salvadorpaiz.com