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La Navidad, su origen y su significado

Edgar Quiñónez
18 de diciembre, 2020

Se acerca la Navidad y con ella, todas sus historias. La tradición cuenta cómo tres magos de Oriente llegaron a Jerusalén a adorar al rey de los judíos que acababa de llegar al mundo; y llegaron hasta él siguiendo una gran “señal” del cielo. Estos son algunos datos del significado de la Navidad según el cristianismo.

Foto obtenida de https://pixabay.com/es/ utilizada con fines ilustrativos.

La fiesta de la Navidad

La fiesta de Navidad fue instituida por la Iglesia en el siglo IV y es originaria de la Iglesia latina y mas propiamente de la Sede Apostólica de Roma.

Por falta de documentos exactos sobre el nacimiento de Cristo, no existe una certeza absoluta acerca del año, que algunos escritores sagrados y profanos señalan entre el 747 y 749 de la fundación de Roma (del 7 al 5 A.C.), y del día, que han hecho oscilar entre el 25 de marzo y el 17 de diciembre.

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Hay pruebas del este griego y del oeste latino donde los cristianos intentaban averiguar la fecha del nacimiento de Cristo mucho antes de que lo empezaran a celebrar de una forma litúrgica, incluso en los siglos II y III.

De hecho, las pruebas indican que la atribución a la fecha de 25 de diciembre fue una consecuencia de los intentos por determinar cuándo se debía celebrar su muerte y resurrección.

Foto obtenida de https://pixabay.com/es/ utilizada con fines ilustrativos.

El 25 de diciembre y la Navidad

La Navidad se celebra el 25 de diciembre. Navidad no es el 24 de diciembre. Eso sí: Navidad para la Iglesia no es la celebración de una fecha, sino un hecho histórico, el nacimiento del Salvador, evento absolutamente decisivo en la historia de la salvación. Es entonces una conmemoración del significado de ese hecho. Se lee en las profecías:

Porque un niño nos ha nacido, un hijo se nos ha dado; le ponen en el hombro el distintivo del rey y proclaman su nombre: “Consejero admirable, Dios fuerte, Padre que no muere, príncipe de la Paz.” (Is 9, 5)

De pronto una multitud de seres celestiales aparecieron junto al ángel, y alababan a Dios con estas palabras: “Gloria a Dios en lo más alto del cielo y en la tierra paz a los hombres: ésta es la hora de su gracia”. (Lc 2, 13-14)

Como lo importante es el significado, todo lo anterior se resume en que debemos ser conscientes de que hubo un día en el que Dios encarnado llegó a nuestras vidas, las cuales deben estar listas para fructificar bajo su luz (“Yo soy la luz del mundo” dijo Jesús en Jn 8, 12), de aquí que la temporada de adviento sea de penitencia y reflexión (ese es el sentido del color morado en los trajes de los sacerdotes en las misas, el mismo color de la cuaresma). Como dijo el Santo Padre Juan Pablo II:

“Jesús nace para la humanidad que busca libertad y paz; nace para todo hombre oprimido por el pecado, necesitado de salvación y sediento de esperanza.”

Información de apologeticauniversal.blogspot.com

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