Política
Política
Empresa
Empresa
Investigación y Análisis
Investigación y Análisis
Internacional
Internacional
Opinión
Opinión
Inmobiliaria
Inmobiliaria
Agenda Empresarial
Agenda Empresarial

¡Es la banderita estúpido!

¡No señores! Las mujeres guatemaltecas estamos llamadas a defender nuestro hogar y nuestras familias del ataque a nuestros valores.

Deborah Matta |
05 de junio, 2022

Somos las mujeres a quienes nos corresponde la defensa de los valores en nuestras familias. Con el perdón de nuestros compañeros masculinos y de las feministas rematadas: no se metan con nuestros hijos. No se metan en el territorio que hemos defendido desde el inicio de la humanidad. No se equivoquen creyendo que se nos pueden meter a la cocina con la “ideología de género” y otras propuestas “progresistas” sin que exista una defensa de nuestros valores y de nuestras familias.

Ese es el mensaje que las mujeres guatemaltecas debemos enviar a toda la “comunidad internacional” que ha puesto el grito en el cielo ante la reciente amenaza del Presidente Giammattei de sacar a la Agencia Internacional para el Desarrollo – AID - de Guatemala. Una amenaza por demás vacía, pero que vuelve a poner sobre el tapete el debate del destino y las intenciones de esos y otros fondos de “cooperación internacional”.

Y para llamar a las cosas por su nombre, ese dinero es gastado para el avance de la agenda de los intereses de los respectivos países; no de los intereses de la mayoría de guatemaltecos. Es decir, es usada para intervenir en nuestros asuntos internos con la cobarde complicidad, por acción u omisión, del gobierno de Guatemala.  

SUSCRIBITE A NUESTRO NEWSLETTER

Ya sea en temas de “seguridad” como puede ser narcotráfico; o en temas del avance de la ideología de género, promoviendo el aborto y lo estilos de vida transexuales, el matrimonio homosexual y un largo alfabeto de desviaciones. El dinero se gasta a manos llenas para inclinar la balanza regulatoria a favor de esa agenda perversa y moralmente corrupta. Para muestra: https://mobile.twitter.com/WHAAsstSecty/status/1529918293292724226?cxt=HHwWhMCt8Z6lrrsqAAAA

No lo digo yo, lo dice la política exterior de Estados Unidos y la de la Unión Europea quienes vienen a nuestros países a promover esa obsesión por destruir el concepto tradicional de familia por otro “alternativo” al cual sus funcionarios públicos aspiran a IMPONER. Y utilizo expresamente la palabra IMPONER porque, claramente, una sociedad como la guatemalteca, conservadora y de valores cristianos requerirá del poder coercitivo del aparato estatal para avanzar una agenda política de esa naturaleza. De ahí que tan sólo mencionar que se pudiese impedir el uso de fondos internacionales para el avance de esa ideología, haga temblar a quienes viven de la cooperación internacional.

Pero es así. Y cada vez queda más evidenciado cómo es un plan orquestado y financiado por la “comunidad internacional”. Ya sea desde los fondos que recibe la PDH de Jordán Rodas para “acompañar” a la “procesión de la santa vulva” o desde el MP de Thelma Aldana izando la banderita del “orgullo gay” al lado del embajador de Estados Unidos.

Hoy, para su disgusto, el clima no es favorable a la promoción de esa ideología de género. Se toparon con un presidente que no comulga con sus ideas abortistas y con una jefa del MP a quien acusan de ser “católica rematada”.

Allí está la muestra del disgusto con el que las agencias de la “cooperación internacional” se refieren a los funcionarios públicos de Guatemala. Otra razón para calificarlos de “anti democráticos” y meterlos a listas de “indeseables”. ¡Es la banderita estúpido! Si no estás celebrando el mes del orgullo gay debes ser homofóbico, transfóbico, machista, binario, blanco y encima católico o cristiano violador de “derechos humanos”.

¡No señores! Las mujeres guatemaltecas estamos llamadas a defender nuestro hogar y nuestras familias del ataque a nuestros valores. Este ataque, financiado con dinero de la comunidad internacional debe ser primero evidenciado y luego prohibido por abusivo e indeseable.

Ayudaría también que, desde el liderazgo moral de nuestras iglesias y templos, se evidenciara también este diabólico plan. Es una vergüenza que esto no ocurra con la vergonzosa indiferencia de aquellos designados para defender nuestros valores.

Y por favor, no seamos tan ingenuos de creer que es un tema de “derechos humanos” como nos lo quieren vender. Es una agenda POLITICA de ideología de género que viene a destruir los cimientos de nuestra sociedad para crear una DEGENERACION que por medios democráticos jamás lograrán. De ahí que lo quieran IMPONER con dinero comprando voluntades.

Despertemos y rechacemos estos y otros intentos de la AID y la cooperación europea por destruir nuestros valores familiares. ¡Estamos a tiempo!